La invasión de los franceses a España tuvo una gran repercusión en la sociedad española ya que el general Murat impuso una serie de normas para controlar sobre todo la zona de Madrid tras el levantamiento del pueblo en la ciudad. Estas normas consistían en que todos los que fuesen contra las tropas francesas o el imperio francés, serían reprimidos fuertemente, llegando en ocasiones a la ejecución de los ciudadanos españoles que luchaban por defender su patria. Esta serie de reprimendas son citadas en el documento 1.
Al no ser capaz el pueblo español de defenderse ante estos ataques de los franceses tras su invasión, se crean las llamadas juntas en distintas localidades del país como ejemplifica el documento 2. Estas juntas son un grupo de ciudadanos españoles que se forman con la rebelión ante el vacío de poder. Estas juntas dieron lugar a juntas provinciales y finalmente a la junta Central donde se plasmó la soberanía nacional del país. Esta junta Central, se encargará de organizar las guerrillas uniéndolas con el ejército para defenderse ante los intentos de conquista franceses y de crear Las Cortes donde se refleja la jurisdicción de la revolución. Cuando realmente el pueblo español se ve casi conquistado por los franceses, las juntas deciden pedir ayuda a los británicos y desembarca un ejército inglés al mando del general Wellington el cual finalmente, consigue expulsar a los franceses de la península y que el rey Fernando VII regrese al trono español.
Al mismo tiempo, esta guerra de la Independencia se convirtió en una revolución liberal en España. Se crearon dos bandos: los afrancesados que querían introducir nuevos cambios en el gobierno o que colaboraban intentando buscar honores; y los patriotas, dentro de los cuales se encontraban: los liberales que pretendían introducir reformas con esta invasión; y los absolutistas que defendía la vuelta del absolutismo lo cual está plasmado en el documento 3. Estas diferencias se dieron sobre todo en las clases altas como los nobles y el clero ya que finalmente, eran los más perjudicados, porque se iban a suprimir la mayor parte de sus títulos y bienes; o beneficiados, porque tendrían nuevas reformas, con estos hechos.
Como he citado anteriormente, en la junta Central se tomó la decisión de crear unas cortes que se establecieron en Cádiz. Estas cortes estaban formadas por tres tendencias: absolutistas, que querían continuar con el Antiguo Régimen; los ilustrados, que pretendían una solución entre el absolutismo y la soberanía nacional; y los liberales partidarios de que la cámara asumiera la soberanía nacional y en recoger las novedades de la Revolución francesa. Aún así, la posición liberal fue la más abundante ya que en la ciudad de Cádiz los ciudadanos eran más partidario del liberalismo y como muchos de los diputados no se podían trasladar hasta la ciudad, se escogían otros, que residiesen en ella, en su lugar. Las Cortes estaban constituidas eliminando la sociedad estamental que había hasta el momento. Cuando los franceses fueron expulsados, se trasladaron a Madrid. Las Cortes fueron muy importantes por el hecho de la creación de la Constitución de 1812, conocida como La Pepa. Los principios de esta constitución son los siguientes, también citados la mayor parte de ellos en el documento 4:
- Soberanía nacional: el poder reside en la nación.
- La igualdad ante la ley de todos los individuos y el reconocimiento del derecho y libertad individual.
- División de poderes: el poder legislativo reside en las Cortes, el judicial es independiente y el ejecutivo en manos del rey y del gobierno.
- La religión católica es la única de la nación.
- Se crea el sufragio universal masculino aún que solo puede ser candidato el que posee rentas propias.
- Creación de la Milicia nacional, civiles armados para defender el orden constitucional.
- Monarquía moderada donde el monarca promulga las leyes y tiene derecho de veto.
- Libertad económica con la supresión de gremios, la abolición de los señoríos, el fin de la Mesta, la libertad industrial y la desamortización de las unidades colectivas.
Esta constitución apenas se pudo aplicar por el estado de guerra en el que se encuentra el país en el momento de su publicación. Dos años después de su publicación, el absolutismo se restaura en España y la constitución fue abolida aún que se convirtió en un referente en la Historia Contemporánea de España y en las revoluciones liberales europeas del siglo XIX.
